A 620 mts. sobre el nivel del mar.
A 130 Kms. de Cádiz. A 100 de Jerez y a 70 de Arcos de la Frontera a través de la A-382 (antigua C-342).
Mantiene línea regular de autobuses con la capital.
En la Ruta de los Pueblos Blancos, en plena serranía gaditana. El principal monumento de Olvera es la ciudad misma, sus casas encaladas, sus calles empinadas y estrechas, dirigidas todas hacia la silueta impresionante de su Iglesia y su Castillo en lo alto de un cerro. Sus orígenes se pueden considerar árabes. Existen diversas teorías sobre la procedencia de su nombre, pudiendo provenir de "Olivera" por la cantidad de olivos que la rodean.
Las noticias más fidedignas de su origen se remontan a la época de los árabes, llamándose Wupira.
Su nombre actual proviene de Olivera, al encontrarse rodeada por numerosos olivos.
Su castillo formó parte de las líneas defensivas del reino nazarí de Granada. En el año 1327 la ciudad de Olvera fue conquistada por Alfonso XI, quien perdonaba a los asesinos que residieran durante un año en la frontera con los moros cercana a la población.
En 1877 el rey Alfonso XII concedió a lo que se había venido denominando La Villa, el título de ciudad, de la que sale la paz, como reza la leyenda de su escudo.
Olvera fue declarada en 1983 Conjunto Histórico-Artístico, puesto que la misma población, en su integridad, es un fabuloso tesoro que aglutina bellas construcciones, espléndidos espacios urbanos, casas señoriales, naturaleza variada y otras bondades de incalculable valor.
Todo en este lugar se orienta hacia el castillo, de donde manó Olvera.
La patria de Nicolás de Ribera y Laredo, capitán general de España y primer alcalde de Lima, se congratula de albergar excelentes recintos monumentales.
Entre ellos resalta la fortificación mora del siglo XII, la Iglesia de la Encarnación del siglo XIX, entre otras.
Olvera es un pueblo que cultiva las labores artesanales, especialmente la espartería y la guarnicionería. Dentro de su gastronomía merece la pena probar el guiso de conejo y el exquisito "solomillo relleno".
La Peña del Sagrado Corazón y el Peñón de Zaframagón son dos puntos cercanos a la villa dignos de visitar, por su reserva ecológica con una gran colonia de buitres leonados y su belleza paisajística. Se puede practicar la caza en coto local.
|