A 621 metros sobre el nivel del mar.
A 150 Kms. de Cádiz y a 90 kms. de Arcos de la Frontera. 5.278 habitantes llamados alcalareños.
Unida a la Capital por línea de autobuses.
Enclavada en un valle entre Málaga y Cádiz, las calles de Alcalá del Valle ofrecen testimonio mudo de su origen musulmán, con casas encaladas y balcones repletos de flores. El agua, principal recurso natural de este pueblo blanco, está presente en todas sus manifestaciones artísticas. Prueba de ello son la Fuente Grande o el antiguo Convento franciscano de Caños Santos. El Patrimonio monumental se completa con la Iglesia de Santa María del Valle, la señorial Cacería y la Ermita del Cristo de la Misericordia.
El sabor de sus platos, en los que el protagonista absoluto es el espárrago, o tradiciones como la Carrerita de San Juan en Semana Santa, declarada de Interés Turístico Nacional, son algunas de las señas de identidad de esta localidad de la Sierra de Cádiz.
Cada agosto, Alcalá del Valle celebra las fiestas en honor de su Patrón, San Roque, con la vuelta de cientos de sus hijos que un día emigraron.
Los Dólmenes de Tomillo, toda una joya de la era megalítica, se hallan en un bello paraje natural salpicado de fuentes, veneros y arroyos. Su principal atractivo lo conforma un menhir, único entre los conjuntos dolménicos de la provincia que confirma la existencia de asentamientos humanos en estas latitudes desde la Prehistoria hasta nuestros días.
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