Es la playa más frecuentada de Cádiz ya que esta en pleno casco urbano y cuenta con todo tipo de servicios.
El límite trasero de la superficie de arena lo constituye el muro del paseo marítimo que lo bordea en toda su longitud.
La arena dorada y fina no ocupa una gran extensión. Lo más característico es el entorno urbano, de gran belleza, en el que destacan por su arquitectura el balneario de Nuestra Señora de la Palma y del Real y las fortificaciones defensivas. El conjunto de equipamientos y servicios es muy completo; incluye los servicios de vigilancia y limpieza, y algunos restaurantes y chiringuitos. Es posible fondear en la playa utilizando bloques.
Su longitud es de unos 450 metros y tiene una anchura media en bajamar de 30 metros, con una arena fina, de color dorado y naturaleza silícea-calcárea.