Sanlúcar, en la entrada fluvial a Sevilla, desarrolló una importante actividad ultramarina cuyos hitos más trascendentes quedaron fijados en el inicio del tercer y decisivo viaje colombino, en 1498, y en la gesta de la primera vuelta al mundo (1519-1522) a manos de Magallanes y Elcano.
La Sanlúcar indiana y colonial ha quedado perpetuada en una dilatada nómina de conventos, casas solariegas y hasta en un barrio de Bretones que testifican de la continuada y decidida política de fomento y amparo del comercio auspiciada por los duques de Medina Sidonia, señores de la localidad.
El Palacio de los Duques de Medina Sidonia fue el centro administrativo de las enormes posesiones de los señores de Sanlúcar. En su interior destacan los salones de Columnas y de Embajadores, una buena colección de mobiliario de época y de pinturas, entre ellas, magníficos cuadros de Roelas, y el importante archivo de la Casa Ducal que conserva la memoria navegante de Andalucía. Cuenta igualmente con un frondoso jardín escalonado y un sencillo y blanco exterior en el que sobresalen la llamada Reja de la Pendencia y el escudo de los duques titulares.
La casa-palacio del Marqués de Casa Arizón , con sus enormes almacenes, zona residencial y torre-mirador que permitía seguir la partida y llegada de las naves, es uno de los más completos ejemplos de mansiones solariegas que evocan el poderío de las dinastías de cargadores a Indias.
También la fortaleza gótica de Santiago , levantada en la segunda mitad del siglo XV por el duque Enrique 11 el Magnífico para dominar la entrada al río Guadalquivir, tuvo una vinculación americana que vino determinada por su función defensiva del acceso a Sevilla y por la influencia estilística de su portada de la Sirena, que sirvió de ejemplo a algunos artistas que embarcaban hacia el Nuevo Mundo y erigieron en aquellas tierras conjuntos similares. La artillería existente en este castillo fue transportada a Cartagena de Indias en 1698.
En el Centro de Recepción "Fábrica de Hielo" , punto de información sobre Doñana ubicado en el antiguo puerto de Bajo de Guía, se dedica una gran sala a los viajes y al comercio ultramarino donde se expone la réplica de un galeón con su avituallamiento y referencias a la Primera Vuelta al Mundo que tuvo su punto de inicio y final en el puerto de Sanlúcar.
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